Cierra Texas los bares de nuevo

El gobernador Greg Abbott tomó la medida más drástica para responder al repunte más grande de coronavirus en Texas, después de la reapertura de los negocios.

A partir del viernes, Abbott volvió a cerrar todos los bares y estableció el 50 por ciento como la capacidad máxima de los restaurantes a nivel estatal. Además prohibió los viajes de rafting en el Condado de Hays y las reuniones de más de 100 personas en el estado.

La orden ejecutiva exigió a los bares permanecer cerrados desde el mediodía del viernes hasta nuevo aviso, aunque todavía pueden ofrecer servicio de entrega a domicilio y para llevar, incluso bebidas alcohólicas.

Por otra parte, los comedores de restaurantes pueden permanecer abiertos, pero la orden regresa los niveles de ocupación del 75 al 50 por ciento.

Es la última restricción de Abbott, quien está equilibrando los crecientes números de Covid-19 y la presión de su propio partido político para mantener los negocios abiertos en el estado.

El viernes, Texas registró un récord de 5 mil hospitalizados por Covid-19, una cifra récord, en tanto que suman más de 172 mil los contagios a nivel estatal.

“Esa es una muy buena decisión del gobernador”, dijo Ji Hun Hong, dueño del restaurante Dragon Fly, en el Oeste de El Paso.

“Sin embargo, los bares han tenido muchos problemas de peleas, borrachos, sin seguir el protocolo de salud mínimo estándar (sin una distancia de 6 pies), difundiendo mucho más el Covid 19”, declaró.

El chef agregó que, a pesar de las reaperturas, algunos de los restaurantes continúan sin seguir las reglas del Departamento de Salud.

“Un 50 por ciento de capacidad es bueno para la seguridad por un tiempo”, dijo el chef Ji. “Las personas necesitan pensar realmente, pensar que este virus no desaparecerá en tan corto tiempo hasta que sigan las medidas de distancia social. Nosotros seguimos aún más estrictamente el protocolo de salud estándar mínimo porque no queremos perder el trabajo y nuestra salud… especialmente ya que tengo asma grave”, concluyó.

Texas rompió su récord de casos por tercer día consecutivo el jueves, con funcionarios de Salud estatales reportando casi 6 mil casos nuevos.

En El Paso, este jueves también se presentó un incremento significativo –el más alto hasta la fecha– con 233 nuevos casos positivos y la muerte de un hombre en sus cincuentas.

“Son tiempos de mucha incertidumbre, realmente no sabemos cómo está el terreno que vamos a ir pisando”, dijo el chef Oscar Herrera, del restaurant Taft-Díaz en la zona Centro de El Paso. “Esto es un claro ejemplo, la decisión del gobernador de dar un paso atrás. Estamos viendo rebrotes, precisamente porque pensamos que no iba a pasar y ya nos pasó. Son tiempos de adaptarnos y estar abiertos a posibilidades. Sin duda, se está viendo un crecimiento de contagios, tenemos que ser receptivos y no ignorantes, y pues actuar de la mejor manera”, expresó. “Vamos a ver, todavía no sabemos dónde está la luz al final del túnel”, concluyó Herrera.

“En este momento, está claro que el aumento de casos se debe en gran medida a ciertos tipos de actividad, incluidas las congregaciones de texanos en bares”, dijo Abbott en un comunicado de prensa. “Las acciones en esta orden ejecutiva son esenciales para que nuestra misión sea rápida para contener este virus y proteger la salud pública”, se agrega.